TORTUGAS POR LAS VENAS II

Teníamos pendiente hablar de conservación. Y para ello nos vamos a la guerra. En un bando, la vida, en el otro, la pobreza. Las soldados de la vida son tortugas. Sentado a medianoche, yo pretendía ser su escolta. Allí, sufrí la primera derrota. Allí, pude ver todo el proceso: la guerrera llegando a la playa arrastrándose por la arena, la precisión con la que cava el hueco, sus hermosas lágrimas en los ojos, el esfuerzo en su cara mientras desova, la conmovedora respiración pausada, el cariño con el que tapa y disimula el nido, todo fantástico… solo un pequeño fallo, que la primera persona que vio la tortuga fue una joven de un humilde pueblo local, por lo que ella tiene derecho a quedarse con los huevos, a pesar de estar en periodo de veda y ser ilegal recolectarlos. Los guardas solo están en la playa famosa de las arribadas, y aquí, en una playa solitaria más al norte, nosotros no tenemos autoridad para detener a los güeveros. Son las reglas de esta guerra. Así que, tras todo ese magnífico espectáculo, tuve que presenciar sentado en la misma posición en la que vi a la tortuga dar todo su reptiliano amor a cada huevo que ponía, como aquella joven sacaba los huevos del nido, los envolvía en un paño y se los llevaba, mientras yo me quedaba ahí mismo, en mi sitio, con cara de gilipollas, con una lucha interna de principios, con un mal cuerpo que no se puede explicar.

_MG_6188Desde la caída del Sol hasta el amanecer los voluntarios de Fauna y Flora Internacional recorren las playas en busca de nidos de tortugas.

Una batalla perdida, un montón de huevos que en el mejor de los casos servirán de almuerzo a una familia humilde. Aunque probablemente serán vendidos a los restaurantes locales para satisfacer la demanda de ignorantes que piensan que los huevos de tortuga les dará la fuerza sexual que ellos son incapaces de tener por su propios medios. Impotentes físicamente. Patéticos mentalmente. Culpables.

Pero la guerra no ha terminado. Y el principal objetivo de nuestro combate aún no ha aparecido. Luchamos en esta playa nicaragüense porque es uno de los últimos lugares donde llega a anidar la gigantesca tortuga tora, conocida también como laúd o baula (Dermochelys coriacea). El año anterior solo pusieron 32 nidos. Se piensa que en toda la costa pacífica de América solo quedan unos 3000 adultos. Por ello, la ONG Fauna y Flora Internacional (FFI) tiene un proyecto dirigido por el genial José Urteaga para proteger a esta amenazada tortuga, y yo lucho con ellos para aprender desde las trincheras. Yo, como todos los miembros del equipo tenemos asignada una milla de playa. En ella debemos intentar ganar a los güeveros, con quienes nos cruzamos montados en caballos fantasma, o a los que vemos sentados esperando a que salgan las tortugas. Una lucha desigual, nos superan en número y velocidad. Todas las noches salen unas cinco, seis, ocho tortugas paslama y los patrulleros solo conseguimos rescatar la mitad si estamos de suerte. Las demás las roban los güeveros. Es algo esperpéntico, pero así funciona esto. Como las toras están muy amenazadas, el objetivo es proteger todos sus nidos, y FFI compra los huevos por 10 US$ al güevero que los haya encontrado para sembrarlos en el vivero de la ONG y llevar a las tortuguitas al mar cuando eclosionen.

_MG_5581Los güeveros recorren las playas a caballo para cubrir mayores distancias.

Así que, así estuve, siete noches patrullando, en busca de la grandiosa tora, y nada, solo los viejos amigos: arena, güeveros, zancudos y algún nido de tortuga paslama robada, aunque no todos. En esos días pude resarcirme de la primera puesta de tortuga que vi robar. Una noche encontré un rastro fresco en la arena, lo seguí ansioso y allí estaba la paslama, mi paslama, porque no había nadie a su lado, y me senté frente a ella y le prometí antes de que nadie viniera que todos sus huevos se iban a convertir en tortuguitas, y estuvimos hablando de nuestras cosas mientras hacía el nido y cuando terminó nos despedimos con tristeza pero con alegría, porque YO, en ese momento, el hombre más orgulloso del mundo, llevaba 88 huevos de mi amiga la paslama para sembrar en el vivero, y espero que algún día una de las tortuguitas que nazca, regrese a la playa para poner más huevos. Los huevos de la vida.

_MG_5554-2Los nidos recuperados son sembrados en el vivero de FFI y cubiertos con una malla para proteger los huevos de los insectos hasta que eclosionan.

Los combates continuaron durante la repunta de la marea, y durante el despegue (cuando empieza a bajar), y en la rayada de la luna (cuando sale), y en el cuarto menguante, y en todos los movimientos de luna y de marea que se consideran propicios. Pero nada. Hasta que la última noche, su majestad apareció. Una señal de linterna me aceleró el pulso y corrí hacia ese destello como si galopara en uno esos caballos fantasma. Se me salía el corazón por la boca, estaba otra vez adrenalínico. Y al llegar, allí estaba la reina, empezando a hacer su nido. El proceso es como las otras tortugas, pero en este caso todo es a lo grande: un hueco de un metro de profundidad, un animal de más de dos metros de largo y hasta 3 metros de envergadura de aletas. Nosecuantos kilos, y unos huevos… vaya huevos, como grandes mandarinas, 50 como mínimo. Es alucinante. Como ver un monstruo prehistórico. Majestuoso. Bestial. Un derroche de evolución que se ha producido desde hace millones de años. Frente a este coloso, recuerdo el por qué me hice biólogo. Biólogo convencido desde los 5 años (a pesar de las vueltas que da la vida o mejor dicho de las que le doy yo a la vida). Biólogo al fin y al cabo, por el que ahora corren tortugas por sus venas. Un biólogo feliz que creía que ya no existían los dinosaurios. Pero que un día se topó con uno. Cuantas sorpresas nos esperan en la vida…

A mi Korazón

_MG_6265-2La tortuga tora (Dermochelys coriacea) es la más grande de todas las especies. A todas las que arriban a la playa se les toman datos biométricos y son marcadas con un chip.

_MG_6339-2Las puestas de la tortuga tora se componen de hasta 100 huevos. Los grandes son fértiles, mientras que los pequeños son huevos estériles.

_MG_6045Los nidos de tortuga se expolian porque son considerados afrodisiacos. A pesar de que es ilegal se venden en los restaurantes locales.

_MG_5930El futuro de la biodiversidad está en nuestras manos. Ojalá las tortuguitas puedan seguir recorriendo el trayecto entre la playa y el mar por muchos millones de años más.

8 comentarios en “TORTUGAS POR LAS VENAS II

  1. Fantástico contenido, como de costumbre, y bellas imágenes, no podia ser de otra manera. No hay mejor manera de aprender cosas nuevas y revisar otras quizás mas familiares que ser partícipe de la perspectiva de la trinchera. Una vez mas, gracias por compartir tus reflexiones y los sentimientos generados en torno a tus aventuras. Un abrazo.

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    1. Increíble, como siempre!. Las fotografías de un maestro de la luz y el texto muy acorde con ellas. Debe ser una sensación maravillosa poder ver a uno de estos increíbles animales tan de cerca. Saludos desde el país vecino.

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