EL TREN LUNÁTICO II

En la primera parte de esta entrada vimos las vicisitudes del Lunatic Express desde que partió de las playas del Índico. En esta continuación viajamos desde la capital keniata hasta el imponente Lago Victoria. Acomódate, que ya sale el tren.

Enrique_de_la_Montaña-52Nairobi debe su existencia a la construcción del ferrocarril. Junto a un pequeño poblado masai con un pozo de agua potable se creó un campamento permanente desde donde abordar la dura tarea de superar el Rift Valley. Este lugar rápidamente creció hasta convertirse en la urbe más grande del país.

Enrique_de_la_Montaña-60La capital es el destino de la mayoría de los viajeros locales. Allí visitan familiares que emigraron a la ciudad o venden los productos que ellos mismos acarrean desde el medio rural, como estas escobas de paja hechas a mano.

Enrique_de_la_Montaña-24La estación central también acoge los trenes de cercanías. En ella la gente se congrega lentamente en las horas punta, mostrando una combinación de impaciencia propia de las ciudades y del hakuna matata característico de la región.

Enrique_de_la_Montaña-26Cuando llega alguno de los pocos trenes que operan en el día toca esforzarse por buscar un hueco. Da igual dentro o fuera del vagón, lo importante es no dejarlo escapar.

Enrique_de_la_Montaña-59Actualmente el transporte de mercancías por ferrocarril está en declive, pero el trazado sigue siendo una importante vía comercial con el Este de África.

Enrique_de_la_Montaña-63La capital también representa el cambio del paisaje que se observa desde el tren. Desde su origen en la costa, se ha atravesado un desierto, las rojas tierras del Parque Nacional Tsavo, los paisajes de sabana y baobabs, y los territorios masai de las faldas del Kilimanjaro.

Enrique_de_la_Montaña-32Al abandonar Nairobi hacia el interior del continente los paisajes se tornan más verdes. Son tierras fértiles con una mayor presencia de población humana que ha ocupado los lugares donde hasta hace poco la fauna silvestre campaba a sus anchas.

Enrique_de_la_Montaña-34Tras descender al Rift Valley, las vías del tren acarician algunos lagos teñidos del rosa de los millones de flamencos que inundan sus aguas. A menudo llamado el mayor espectáculo de aves del Planeta bien merece una entrada especial en vagandomundos. Me lo apunto.

Enrique_de_la_Montaña-65En la última parte del recorrido, se atraviesan los verdes campos de té del oeste keniata. Como el tren, este cultivo es herencia de la colonia británica.

Enrique_de_la_Montaña-36Finalmente llegamos a Kisumu, a orillas del Lago Victoria, donde termina el camino para los pasajeros. Pero el tren lunático se niega a morir aquí y extiende sus railes dentro de un ferry que navega por el lago más grande de África, surtiendo de combustible y otros productos al corazón del continente.

Enrique_de_la_Montaña-68Y aquí concluye esta entrada. Finaliza un viaje de casi 1000 km. Pero no sin antes homenajear a todos aquellos trabajadores anónimos avocados a sacrificar sus vidas en proyectos lunáticos ideados por la avaricia.

 

 

 

Anuncios

3 comentarios en “EL TREN LUNÁTICO II

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s